¡Pobres bebes!… a veces lloran y lloran y no podemos comprender porque…

Y nos desesperamos, porque ¡que conste!, a veces ser madre no es fácil, sencillamente porque desconocemos aquello que resulta lo mejor para nuestra criatura…

Eso ocurre con la primera, después todo es coser y cantar. ¡afortunadamente!..

Pero chicas, si os digo “Alimentos funcionales para niños” ¿sabéis a que me refiero…?

Pues os lo voy a contar todo, porque son términos cada vez más de moda, y de los que en ocasiones depende el bienestar de esos “serecitos” a quienes más adoramos en el mundo…

Los alimentos funcionales son los nutricionalmente  enriquecidos de manera artificial.

Y resulta que no cesan los avances en las fórmulas infantiles como por ejemplo las  nuevas leches, formuladas contra el  disconfort gastrointestinal de la criatura, por ser activas frente al cólico del lactante.

También son muy útiles para las “comistrajas” o sea, aquellas que no comen, que padecen estreñimiento, meteorismo, flatulencia, vómitos, regurgitaciones, etc.

Y quizás por eso se están incorporando cada vez en más alto grado, en las fórmulas continuación.

Los más interesantes son los alimentos prebióticos y probióticos, las leches con calcio, los zumos enriquecidos y las galletas con vitaminas o con fibra.

No me cansaré de repetir que una alimentación saludable es aquella que incluye de manera periódica una dieta variada, que ayude a recibir los nutrientes necesarios (proteínas, carbohidratos, grasas, vitaminas y minerales.),

Son interesantes todos, pero depende de cómo se administren, en que cantidades, con qué frecuencia, como complemento o como suplemento, para que sean realmente estupendos o no tanto.

Lo mejor, el consejo del profesional.

Los beneficios que tienen sobre la salud y el desarrollo de los niños se deben a que  los alimentos funcionales  contienen nutrientes que mejoran la salud y el bienestar, reduciendo los riesgos infantiles ante una dieta inadecuada.

Es decir, los riesgos de padecer en el futuro más o menos próximo, enfermedades cardiovasculares, obesidad, diabetes et…

En general, los alimentos funcionales deben considerarse como productos que, en las dosis adecuadas, resultan recomendables cuando la dieta por sí sola no basta para mejorar ciertos problemas como digestiones lentas, déficit de la flora bacteriana tras una diarrea etc.

Y ayudan a compensar la ausencia de alimentos causantes de intolerancias.

Ojala con esto, el bebe y tu, tengáis mejores días y estupendos sueños

 

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